EFICIENCIA
ENERGÉTICA
La expresión "eficiencia
energética" define una adecuada administración de energía y, por tanto, su
ahorro, tanto económico como medioambiental. Su objetivo es, por tanto,
disminuir el consumo de energía sin por ello reducir el uso del material y los
equipos que funcionan gracias a ella, fomentando comportamientos, métodos de
trabajo y técnicas de producción que consuman menos energía. Se trata de
utilizar mejor la energía.
Es fundamental que la sociedad
vaya reduciendo su dependencia energética de los combustibles fósiles
(petróleo, gas, entre otros) fomentando el uso de fuentes de energía
alternativas y renovables y aprendiendo a usar la energía de forma eficiente. Es
una tarea urgente por la amenaza del cambio climático global y otros problemas
ambientales; además, a mediano plazo la sociedad no puede continuar
desarrollándose a partir de fuentes de energía que se van agotando.
Para mejorar la
seguridad del abastecimiento energético y reducir las emisiones de gases con
efecto invernadero, la eficiencia energética es tan importante como las fuentes
de energía renovables. Un uso eficiente de la energía implica no utilizarla en
actividades innecesarias y realizarlas con el mínimo consumo de energía
posible. Desarrollar tecnologías y sistemas de vida y trabajo que ahorren
energía es capital para lograr un desarrollo sostenible.
En los últimos 20 años, en los
países desarrollados en consumo energético ha ido disminuyendo. Se ha estimado
que desde 1970 a la actualidad de media, se usa un 20% menos de la energía, en
la generación de la misma cantidad de bienes. Por contra, en los países en
desarrollo, aunque el consumo por persona es mucho menor que en los
desarrollados, la eficiencia en el uso de energía no mejora, debido
fundamentalmente a su deficiencia en tecnologías modernas.
Energías renovables
El desarrollo de las energías
renovables tiene su origen en las crisis del petróleo de la década de 1970,
cuando la sociedad empezó a tomar conciencia de que los recursos fósiles se
agotarían algún día. Desde entonces, el problema de la energía ha ido
adquiriendo mayores dimensiones.
El uso de combustibles fósiles
(carbón y petróleo fundamentalmente) no se ajusta a la idea de un desarrollo
sostenible. Son numerosos los efectos negativos que su uso provoca tanto en la
calidad del aire como en la salud pública, además del agravante problema del
calentamiento del planeta.
El aprovechamiento por el hombre de las fuentes de energías renovables (especialmente la solar, eólica e hidráulica) data de muy antiguo, aunque en los últimos años, debido al incremento del precio de los combustibles fósiles y a los graves problemas medioambientales derivados de su explotación, estamos frente a un nuevo renacimiento de este tipo de energías.
Pero, bajo la denominación de
energías renovables, se engloban una serie de fuentes energéticas que a veces
no son nuevas, como la leña o las centrales hidroeléctricas, ni renovables en
sentido estricto y que no siempre se utilizan de forma blanda o
descentralizada, y en algunos casos, incluso su impacto ambiental puede llegar
a ser importante, (por ejemplo, embalses para usos hidroeléctricos o los
monocultivos de biocombustibles).
Actualmente suministran un 20%
del consumo mundial y son las fuentes de energía que más están creciendo en
todo el mundo, a pesar de los años de abandono y marginación a los que fueron
sometidas, presentando un potencial capaz de cubrir la totalidad de la demanda
energética en algunos países, como es el caso de España.
Situación en Guatemala
La matriz energética del país
pasó de generar 50.2% de electricidad con
recursos renovables en el 2007 a 64.5% en el 2014, principalmente por el
aporte de hidroeléctricas y biomasa.
La Comisión Nacional de
Energía Eléctrica (CNEE) refiere que en el 2007 se generaron siete mil 928
gigavatios hora (GWh) para cubrir la demanda nacional. De estos, el 50.2% fue
con renovables y el restante 49.8% con recursos fósiles. Para el 2014, según
datos preliminares de ese informe, los recursos renovables representaron el
64.5%, con nueve mil 715 GWh, y los no renovables, el 35.5% restante, según
datos preliminares de ese informe.
El proceso de diversificación
de la matriz de generación de energía empezó en el 2008 con la licitación de
una planta de carbón por 300 megavatios —que ganó Jaguar Energy— y cobró auge
entre el 2010 y el 2014, con las ofertas de largo plazo para proveer a EEGSA,
Deocsa y Deorsa, por 15 años. La intención era aumentar el aporte con este tipo
de energía, bajar precios y así cubrir el aumento anual de la demanda y el
vencimiento de varios contratos de la EEGSA con los ingenios azucareros, los
cuales generaban con búnker y biomasa, pero el cobro era a precios de búnker. Con
esas cuatro licitaciones se contrataron más de mil 300 MW.
El MEM refiere que la
capacidad instalada de hidroeléctricas a diciembre de 2014 era de 951.7 MW, que
representa 37.2% de la matriz energética y que en el 2015 se proyecta llegar a
mil dos MW, pero bajará a al 33.15% de la capacidad total. Aunque las hidroeléctricas
manejan los precios más bajos, también se contrataron 88 MW de energía solar y
101 MW de eólica, y que se deben empezar a reflejar en la matriz en mayo del
2015. Del 2013 al 2015, las tarifas de la EEGSA bajaron entre 21% y 25%, y las
de Deocsa y Deorsa, entre 1% y 8%.
El gerente de planificación de
la EEGSA, Carlos Rodas; el gerente de Regulación de Energuate, Dimas Carranza,
y el gerente de Mercadeo de la CNEE, Marcelo Estrada, explicaron que el precio
del megavatio de plantas solares y eólicas es más alto que el de las
hidroeléctricas, pero que la intención al contratarlas es no depender solo de
combustibles fósiles o del agua.
Referencias bibliográficas
Bolaños, R.M. (2015). Sube uso de renovables. Prensa Libre, Guatemala. (En línea).
Consultado 22 de marzo de 2017. Disponible en http://www.prensalibre.com/economia/Economia-Energia-Renovable-Electricidad_0_1298270338
Milarium. (2008). Eficiencia energética.
España. (En línea). Consultado 23 de marzo de 2017. Disponible en http://www.miliarium.com/Bibliografia/Monografias/Energia/EficienciaEnergetica/
PNUD. (2014). Usos productivos de la energía renovable en Guatemala. (En línea). Consultado 22 de marzo de 2017. Disponible en http://www.gt.undp.org/content/guatemala/es/home/operations/projects/poverty_reduction/PURE.html





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